Honduras ha recibido la distinción de tener el primer lugar en gestión para el desarrollo, por el innovador programa de evaluación por resultados que ha implementado el gobierno de Mel.
Y ni corto ni perezoso, Mel nos receta un nuevo anuncio en el que nos recuerdan hasta el cansancio los méritos de esta administración.
Nada más ni nada menos que el Banco Mundial y la OECD otorgan esta distinción.
¿Esto significa que el gobierno de Mel está haciendo las cosas bien?
No lo creo.
Diga lo que diga el Banco Mundial y la OECD, lo que observamos aquí en Honduras es un gobierno torpe que da palos de ciego dilapidando recursos.
Nos quieren convencer que se ha reducido la pobreza, cuando observamos que la inflación es galopante y es difícil conseguir empleo. No cuela.
Métanse sus estadísticas por el bolsillo
(como decía Hugo Chávez).
Lo curioso de este sistema de evaluación es que considera positivo el gasto. No le importa los resultados de la inversión, con lo que se incentiva a dilapidar recursos en vez de ahorrarlos, para que parezca que se está haciendo algo.
Sin embargo, el desempeño de la ERP ha sido pobre, ha pesar de que el gobierno de Maduro había dejado “la mesa servida”.