Ayer escuché parte de la alocución de Mel en la asambleas del poder ciudadano en Intibucá.
Entre otras cosas, Mel decía que lograron obtener 80 millones de dólares por la adjudicación de la licencia de telefonía celular de Digicel. En contraste, la de Celtel la dieron por 5 millones, y la de Megatel por 7 millones. Esto sugiere que las administraciones anteriores practicamente regalaron las licencias.
Te felicito, Mel. Tienes razón en buscar proteger a Hondutel de la política de privatización de los gobiernos anteriores. Es necesario impulsar la telefonía celular de Hondutel, para así conseguir precios más bajos. Celtel y Megatel nos están sangrando.
Sin embargo, sospecho que tu amigo Chimirri, por quien tú metes las manos al fuego, es culpable de actos de corrupción.
Ya dejá la lloreta de quejarte por que los medios de comunicación no te elogian por la excelente gestión que crees que estás haciendo.
Siempre dices que los poderes fácticos no te dejan gobernar, pero con puras quejas no se arreglan las cosas.
Pregúntate que haz hecho.
Has engañado al pueblo hondureño. Haz perdido el tiempo con una licitación de combustibles que de lejos se miraba que no iba a funcionar.
Y vives encaramado en aviones, obsesionado con viajar.
Si ves los resultados, sos más hojas que tamal.
Dejá de hablar tantas papadas. Cómo dice el dicho: “En boca cerrada… machete estate en tu vaina.”
Vieras cómo sufro al oirte hablando tantas pendejadas. Piensa antes de hablar, asesórate. Dejá la improvisación.