«

»

feb 08

Mel es mi héroe


Imagen tomada del blog pixelmachete.

Hay personas que no entienden a Mel.

Mel es un tipo idealista que no pierde el tiempo con abstracciones. El pasa directo a la acción.

Cuando pienso en Mel, hay dos imágenes que se me vienen a la mente. La primera es la de David luchando contra Goliath. Mel es como David, luchando contra los gigantescos intereses de las transnacionales y de los grupos de poder nacionales.

¡Eso es, Mel! ¡Dale duro a la burguesía apátrida!

Y claro, cuando los perros ladran, es por que Mel está cabalgando. Y esta es la segunda imagen que se me viene a la mente. Mel es un quijote bigotudo y catracho montado en un potro olanchano.

¡Eso es, Mel! Cabalgá por la justicia, aumentando el salario mínimo para alegría de los pobres y confusión de los ricos. ¡Vean la cara de los burgueses hondureños! Nunca pensaron que un presidente pudiera llegar tan lejos en su noble cruzada social.

¡Y por eso lo critica la prensa! La prensa que representa a los grupos de poder que han exprimido a Honduras.

Pero Mel no es como don Quijote, que se volvió loco leyendo muchos libros de caballerías. Mel no se volvió loco leyendo. De hecho, él es demasiado inquieto para sentarse a leer un libro. No. Lo maravilloso es que Mel nació así, con la chispa de la locura divina; y por eso vemos a Mel embestir en veloz carrera contra gigantes imaginarios, que no son más que molinos de viento.

Pero esto es lo que necesita el pueblo, cuya única alegría eran los triunfos de la selección nacional de futbol. ¡Ahora Mel nos da alegrías!

El hondureño, mediocre, ignorante, y con un torpe idealismo, ahora tiene una figura con la cual sentirse identificado. Mel, sin muchos estudios, logró llegar al puesto más alto de la nación. ¡Esto demuestra que los estudios son una pérdidad de tiempo! Piensen en lo que ha de sentir Mel cuando individuos con maestrías y doctorados le obedecen sin protestar y le alaban sin cesar.

¡Y es que aun a los intelectuales que buscan un mundo mejor, Mel los hace soñar!

Pero veo algo más. Mel no es solo el quijote que monta en un potro olanchano. ¡Mel es ese potro olanchano! Todos tenemos un animal de la suerte con el que nos sentimos identificados. El caballo es el animal de Mel. Mel es un caballo. Un caballo inquieto y salvaje que no se deja domar (no atiende consejos) y que escapa fácilmente cuando lo quieren atrapar (la ley no lo alcanza).

Mientras otros presidentes han sido aburridos, Mel es divertido. Mel nos entretiene con un circo permanente. Siempre está enfrentándose a alguien. ¡Siempre hay una locura nueva que presenciar!

Y esto es lo que necesita el pueblo. Mel ha levantado la moral a un pueblo humilde, bueno e ingenuo.

¡Sigue así, Mel! ¡No te detengás! Saltá todas las barreras, ¡aun las legales! No hay nadie como Mel, el pueblo lo aclama, y grita: ¡Constituyente! ¡Constituyente!

¡Qué vivan los potros olanchanos!

¡Mil años para Mel!

Un comentario

  1. Anonymous

    que bajeza de personalidad y falto de caracter, pareciese que tuviera tendencias sexuales transversas o confusas, deberia de reprimir su fineza hacia este payaso de corbate, caballo y sombrero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes utilizar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>