El trabajo es infamia según Helen Umaña

Gerardo Paredes hace una crítica de un artículo de Helen Umaña en diario Tiempo.

La señora Umaña es una catedrática de la UNAH que opina que lo sucedido el 28 de junio en Honduras fue un violento golpe de Estado.

La señora Umaña, aun con toda su capacidad intelectual, usa su prosa afilada a favor de los enemigos de la libertad.

Pinta con colores idílicos la propuesta de Zelaya sobre la cuarta urna, y con colores fatídicos su destitución forzada.

El 28 de junio venía de Guatemala con el único y exclusivo propósito de votar a favor de la cuarta urna. Veía, en ésta, la posibilidad concreta de un cambio hacia senderos de beneficio colectivo.

Ante afirmaciones no se que pensar de su autora. No se si es incapaz de ver la realidad palpable de los abusos de Zelaya Rosales, o tiene anteojeras ideológicas o miente en forma consciente.

Es conocida la forma fraudulenta e ilegal en que se quería imponer esa consulta ilegal para imponer un continuismo que la constitución prohibe en forma terminante.

Es sabido el clima de confrontación creado por el presidente Zelaya, y la forma en que se derrocharon los fondos públicos para esta consulta disfrazada de encuesta.

La ceguera ante estos hechos notorios no deja de asombrarme. Y pienso en otras personas talentosas que también tienes estas posturas, y lo encuentro lamentable.

La parte que más me llamó la atención del artículo fue cuando se refería al llamado a seguir trabajando después del supuesto golpe de Estado:

«Es necesario producir…». En otras palabras, producir para seguir llenando los bolsillos de la minoría… La infamia revestida de amor patrio.

Estoy impactado. Tal parece que la señora Umaña considera que el crecimiento económico es algo negativo. Que esta señora -siguiendo al marxismo- considera que el trabajo asalariado es una forma inaceptable de explotación, y que como corolario ella propone que es mejor no trabajar.

No sé como una persona que se precie de ser inteligente puede pensar que este país puede salir adelante sin que hayan empresarios que abran fuentes de empleo. No sé que tipo de utopía marxista esta señora suscriba como ideal, pero es obvio que el señor Zelaya no iba a eliminar el trabajo asalariado, como tampoco ha sido eliminado en ninguno de los países auto-denominados «socialistas».

Por lo tanto, el llamado a trabajar tiene plena importancia. No es posible pensar que negándose a trabajar, bloqueando carreteras y participando en actos de terrorismo el país puede salir adelante.

4 comentarios en “El trabajo es infamia según Helen Umaña

  1. David Morán

    Los antiguos perdedores de la guerra fría ven en el chavismo una forma de superar aquella época y conseguir una venganza: imponer su visión del mundo a los demás. Y dicen ser defensores de la libertad.

    Es decepcionante.

    Saludos.

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  2. gerardoparedes

    Ardegas, tu análisis es conciso pero profundo.

    Es increíble como supuestos "intelectuales" 20 años después de la caídad de su punto referente en la Unión Soviética sigan buscando la revancha que nunca pudieron obtener en Honduras

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  3. Jose Antonio

    Decir que manifestaciones y actuaciones que aunque no gusten son democraticas son terroristas es muy fuerte…diga qué son los actos terroristas a los que se refiere cuando habla de actos terreristas o si no no alarme y meta miedo, herramientas utilizadas muy comunmente por los gobiernos fascistas pseudo "liberales"

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  4. Ardegas

    diga qué son los actos terroristas

    Actos de terrorismo como colocar bombas en oficinas públicas y medios de comunicación… o eso no es terrorismo?

    no alarme y meta miedo

    Solo por mencionar de paso que el terrorismo no es bueno no creo que nadie se asuste. No sea usted un exagerado.

    ¿Fascista? ¿Es usted ñángara?

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