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Cómo comprar por Internet en Honduras

Para comprar por Internet en Honduras podemos usar una tarjeta de crédito o débito, o incluso pagar en efectivo. Para encontrar el producto que buscamos podemos hacer una búsqueda en Google. Hay tiendas virtuales de gran prestigio como Amazon, en la que además de libros, CD’s y DVD’s podemos encontrar computadoras, cámaras digitales, celulares, ropa, joyería, zapatos, descargas de mp3, etc.

Por cuestiones de seguridad es mejor comprar en tiendas en línea que gocen de cierto prestigio. En todo caso, siempre está el recurso de buscar en Google las opiniones de otros usuarios. Al hacer la compra siempre debemos verificar que la dirección del sitio web empiece con https, esto nos indica una dirección segura para hacer transacciones.

Para comprar por Internet lo más aceptado es utilizar tarjetas de crédito internacionales, como Visa, Credomatic y Mastercard. Es posible comprar con algunas tarjetas de débito, como la tarjeta de Visa en dólares de banco Ficohsa, pero lo más confiable es utilizar tarjetas de crédito. Las tarjetas de débito no siempre son aceptadas en Internet.

Para no tener que dar nuestros datos de tarjeta de crédito cada vez que hagamos una compra en internet podemos utilizar un procesador de pagos como Paypal. Después de abrir y verificar nuestra cuenta en Paypal podremos comprar con ella en muchos sitios web, sin tener que dar nuestros números de tarjeta de crédito o débito. Además de Paypal hay otros procesadores de pagos como Amazon Payments, Alertpay y Google Checkout, aunque el más usado es Paypal.

Un problema con Paypal es que no puede ser usado para comprar en Amazon. Esto sucede porque Paypal pertenece a eBay, un rival de Amazon. Para comprar en Amazon tendremos que usar directamente nuestros números de tarjeta de crédito o débito, lo cual no resulta algo temerario ya que Amazon es una compañía confiable.

Hay que tener en cuenta que al precio final del producto debemos añadirle el flete, que es el costo del transporte. También está el caso de que Amazon y otras tiendas online están en Estados Unidos, y hay productos que no se envían fuera de los Estados Unidos.

Este problema lo resolvemos utilizando el servicio de compañías intermediarias, que teniendo una dirección en Estados Unidos, reciben el producto allá y nos lo mandan hacia nuestro país. Entre estas compañías tenemos a TransExpress G-Box Mall, Hondumall, Aeropost/Aerocasillas, Rapido Cargo y Access America International. Estas empresas, por medio de servicios de courier, nos pueden hacer llegar nuestro pedido más rápido de lo que nos llegaría en correo normal, y hasta nos puede salir más barato que pedirlo directamente.

También, para los que no tienen una tarjeta de crédito o débito, estas compañías nos ofrecen la opción de pagarles en efectivo, para que ellos se encarguen de hacer todas las transacciones con sus propias tarjetas de crédito. En lo personal, he tenido una experiencia positiva con los servicios de G-Box Mall, aunque no puedo dar fe sobre las demás compañías, por no haber utilizado sus servicios.

El único problema que veo es que estas compañías no realizan transacciones que involucren descargas de software por Internet, y pagar servicios como el hosting de un sitio web y membresías online. Para hacer pagos de estos productos tendremos que utilizar forzosamente tarjetas de crédito o débito.

En lo personal, yo no tengo una tarjeta de crédito, pero he sido capaz de utilizar mi tarjeta de débito Visa de mi cuenta en dólares de Ficohsa a través de Paypal para comprar algunas descargas de libros en formato PDF en e-junkie y ClickBank.

La ventaja de utilizar una tarjeta de débito es que no nos endeudamos, porque solo gastamos el dinero que tengamos en nuestra cuenta; y la ventaja de utilizar una cuenta en dólares es que no nos cobran por hacer el cambio de divisas.

La ventaja de comprar productos digitales, que podemos descargar por Internet, es que recibimos nuestro producto inmediatamente, sin tener que esperar días o semanas. ClickBank es un sitio web que se especializa en este tipo de productos.

Como la mayoría de tiendas online importantes están en inglés, para los que no dominan la lengua de Shakespeare, el traductor online de Google puede ser de gran ayuda. También podemos pedir la asesoría de empresas como G-Box Mall.

Al comprar productos electrónicos físicos hay que tener en cuenta que la mayoría de ellos no tendrá garantía en nuestro país (a excepción de las computadoras Dell), y algunos no tendrán ni siquiera repuestos, por lo que, a pesar de que puedan resultar más caros comprarlos en nuestro país, hay productos que puede resultar más conveniente comprarlos en Honduras.

Para comprar libros en español tenemos la opción de La Casa del Libro, una librería de España, y de Santa Fe Books de Miami.

Historia de Larach & Cia

Larach & Cía. instalaciones.

Nace en Tegucigalpa en 1948 como una sucursal de Jorge J. Larach & y Cía., bajo la dirección de Don Rafael Piccioto.

Con los valores de ética y visión de su fundador Jorge. J. Larach, Emilio Larach asume la gerencia general en 1955; dándole énfasis a la calidad de sus productos y atención al público para convertirse en 1962 como Larach & Cía, empresa que se reconoce como número uno ferretería, número uno en economía.

En 1977 expande su capacidad de servicio al inaugurar la segunda tienda en Miramontes.

En 1987 nace el personaje más represantivo del posicionamiento de una marca en Honduras…

Don Castor Constructor.

En 1991 abre su tercera tienda en Torocagua. Con esta expansión, reafirma el compromiso con su clientela, ofreciendo productos de calidad a precios fijados con responsabilidad.

En el 2003 inaugura su moderna tienda Mega Larach, ofreciéndole a los capitalinos una amplísima variedad de artículos de ferretería y servicios específicos de utensilios para el hogar y papelería ratificando con ello ser la número uno en calidad y economía!

Para el 2006, Larach y Cía. ya había colaborado permanentemente en beneficio de la educación, con la participación de la niñez, la juventud y adultos en el deporte, alejándose de los vicios que dañan la salud…

Consecuentemente, Larach & Cía. inició el valioso y oportuno programa de protección del medio ambiente de Tegucigalpa y alrededores. Estos trabajos siguen y son reforzados y estimulados con amplias e intensas campañas de publicidad educativa, que son lideradas por dos personajes que identifican claramente a Larach & Cía… Don Castor y Gotalinda…

Larach & Cía. continúa con su labor de brindar con esmero la atención personalizada para cada uno de sus clientes; asimismo, se ha acrecentado el compromiso con Honduras, como una Empresa Socialmente Responsable.

Larach & Cía. Logo y don Emilio Larach

Supermercados La Colonia

La Colonia Mega Boulevar SuyapaCon una larga experiencia que contar en donde sus clientes, la variedad, la economía y el mejor servicio han sido en todo momento protagonistas de esta historia. Todo comenzó en enero de 1975 cuando un grupo de empresarios con visión se unieron para construir una sociedad anónima, estableciéndose como Supermercados La Colonia S.A. de C.V., la cual abrió sus puertas en el mismo local que actualmente ocupa La Colonia Mega Bulevar Suyapa, más cariñosamente conocida como La Colonia #1.

En 1998, para satisfacer las necesidades de los habitantes del sur de la capital, La Colonia vio nacer su segunda tienda, La Colonia #2, actualmente llamada La Colonia Mega Las Torres.

Entre los años de 1995 y 2007, debido al gran prestigio, grandes ofertas, mejores precios, exitosas promociones y exigencias de los clientes, se comenzó la expansión de esta cadena de supermercados, abriéndose 10 establecimientos más, ubicados estratégicamente por toda la ciudad de Tegucigalpa y Comayagüela.

En los últimos 3 años, reiterando su compromiso con el desarrollo del país, Supermercados La Colonia ha tenido un impresionante crecimiento abriendo 5 tiendas más, con lo que ha iniciado su incursión en toda Honduras al abrir sus nuevas tiendas La Colonia Choluteca, La Colonia Comayagua y La Colonia Juticalpa.

Asimismo ha renovado todas sus tiendas, ofreciendo un ambiente más limpio, más cómodo, con nuevos sistemas de refrigeración, agrupación de productos y muchos servicios más para cada uno de sus clientes.

35 años después, La Colonia cuenta con 18 tiendas en 3 ciudades del país, y en un corto plazo se expandirá a muchas otras ciudades, con el afán de llevar toda la conveniencia, precios bajos, máxima calidad y servicio sin igual de productos en todo el país.

La Colonia ha impulsado grandes cambios dentro de sí implementando importantes proyectos. Uno de ellos es realizado con el fin de apoyar la protección del ecosistema del país y a su vez del mundo, a fin de mejorar la calidad de vida de las familias hondureñas.

Después de un muy elaborado proceso de investigación La Colonia es la primera empresa en Honduras en cambiar todas sus tradicionales bolsas plásticas por nuevas bolsas biodegradables.

Uno de los objetivos principales de este proyecto es servir de ejemplo para que otras empresas aporten su grano de arena a favor de la preservación de nuestro medio ambiente y así poder cuidar y amar al tesoro más valioso que tenemos: Nuestra Honduras.

Las bolsas biodegradables son utilizadas en Supermercados La Colonia de Tegucigalpa, Choluteca y Comayagua, lo que lo convierte en el primer supermercado ecológicamente responsable.

Otro proyecto que La Colonia mantiene vigente es el proyecto “Dar para educar” de la Fundación Ficohsa par la Educación Infantil en conjunto con los clientes de Supermercados La Colonia. Este programa nació con el fin de involucrar a la sociedad en general en una visión de país: Combatir los altos índices de pobreza apoyando la educación preescolar de los niños y niñas entre los 3 y 6 años de edad, de escasos recursos económicos que residen en zonas rurales y urbano-marginales de nuestro país, a través del redondeo de monedas.

Gracias a sus clientes, con las monedas recolectadas hasta el momento se han construido 7 centros de educación preescolar en las colonias Flor del Campo, Nueva España, Las Palmas, Ulloa, Flor #1, Aldea El Durazno y Nueva Era de Tegucigalpa, donde más de 420 niños y niñas de estas comunidades tienen acceso a una educación en condiciones dignas con mobiliario y materiales didácticos completos, botiquín médico, juguetes didácticos, merienda escolar para todos, y capacitación para sus maestros.

Esta gran cadena de supermercados también impulsa el proyecto “Honduras, Recursos para mi Tierra” en conjunto con Banco Ficohsa y Funder. Este programa de fideicomiso tiene como objetivo otorgar financiamiento, asistencia técnica, garantía de compra y garantía de precios de mercado para sus productos. De esta manera La Colonia les da la oportunidad a muchos compatriotas hondureños de poder aspirar a un mejor mañana. Asimismo los productores cuentan con un seguro agrícola para cualquier eventualidad que pueda suceder.

Este programa representará un beneficio para 450 productores y a la vez se verán beneficiados 2,350 compatriotas de forma indirecta. Entre las localidades beneficiadas se encuentran Güinope, Jutiapa, Lepaterique, Azacualpa e Izopo, Marcala y La Esperanza, comunidades que cultivan por lo menos 25 productos vegetales (papa, chile morrón, zanahoria, cebolla amarilla, lechuga, brócoli, coliflor, escarola amarilla, tomate pera, repollo, pepino, culantro de castilla, yuca parafinada, etc.

La Colonia siempre pretende beneficiar a sus comunidades vecinas. Esto se puede apreciar en la inauguración de La Colonia 5ta. Avenida de Comayagüela, cuya apertura generó las mejoras realizadas en las escuelas Lempira y Argentina de la capital. En estos centros escolares se pintaron y remozaron sus fachadas, creando un ambiente más limpio y digno para los cientos de niños y niñas que buscan aprender y mejorar sus vidas.

Son 35 años de éxitos continuos, en los que los clientes han sido parte fundamental por preferir a La Colonia. Por sus puertas mensualmente se atiende a más de 1 millón y medio de clientes que no quedarían satisfechos si no fuera gracias a los más de 1,200 colaboradores de La Colonia, quienes promulgan la nueva cultura de excelente servicio que ahora caracteriza a esta gran cadena de supermercados.

Tomado de La Tribuna, del 9 de agosto del 2,010.

De cómo una transnacional atenaza a un pequeño país: Honduras

Esta es la tela de araña que la Standard Fruit Company ha formado sobre Honduras. Lo que aparece ante el público es solo la Standard, la bananera; pero toda esa tela de araña está a la sombra y es real y seguro que multiplica por muchas veces la fuerza de la bananera.

¿Quién duda que en un país tan pequeño y pobre como Honduras no puede mover un dedo sin permiso del pulpo? ¿Será aventurado decir que todos los productos agrícolas: bananos, piñas, azúcar, carne, aceite, que la Standard saca del país no le cuestan un dólar a la Standard, que se paga con creces con el resto que produce —el sudor de hondureño— y comercia en el país? Claro que da trabajo y sueldos; pero los sueldos son para que los brazos no se mueran. Y si le viene bien suplir los brazos por máquinas, pues lo hace y deja a los brazos muriéndose.

Lo que está saliendo del país son alimentos, y están saliendo de un país pobre, con hambre y miseria, y es llevado a países ricos que viven sobrealimentados.
La historia de estos pulpos no ha sido muy limpia: han puesto y han quitado gobiernos a su antojo, han corrompido a políticos y militares y han sido capaces de retirarse de una región, después de haberle quitado el jugo, llevándose en el último tren los rieles del ferrocarril que ya no van a usar y dejando a las gentes desesperanzadas, sin educación para seguir por sí mismas y con una infraestructura pensada sólo para el tiempo de permanencia de la transnacional.

La nota más amarga de la mala conducta de estas compañías la tiene Guatemala. La época probablemente más bonita de su historia —la revolución del 44 al 54— finalizó porque la United Fruit Company veía peligrar sus intereses por una ley sobre tierras ociosas que le afectaba, y por la apertura de una carretera que iba a poner al reino de la frutera en contacto con el resto del país. La UFCo movió la enorme maquinaria bélica del Reino del Norte, invadió Guatemala, puso de presidente al General invasor, Castillo Armas, y abortó una primavera.

Las bananeras entran a Honduras con el pretexto de hacer ferrocarriles. Hoy, después de 100 años, Honduras no tiene un solo kilómetro de ferrocarril. Las decisiones de estas compañías se toman, en San Francisco, a miles de kilómetros geográficos y a años luz de los intereses de Honduras. Una potencia como esta tela de araña da a entender, que hubiera sido muy capaz de producir desarrollo humano si hubiera sido su voluntad. La voluntad fue otra, como demuestra la carta que transcribimos a continuación:

La Carta Rolston

Tomado del libro “La Fábrica de la Miseria”.

La economía doméstica del pasado en Catacamas

Antiguo pueblo de Catacamas, cuando era una ciudad de indios.
Imagen: Memoria Gráfica de Honduras

Por: Winston Irías Cálix

Pujante en el pasado la Economía Doméstica

Durante siglos, y hasta mediados del siglo XX, las familias catacamenses elaboraban numerosos productos de uso doméstico, que han sido suprimidos por la mal llamada “civilización”, que en muchos aspectos no ha significado más que la pérdida de la cultura tradicional.

Si bien los artículos modernos ofrecen mejor presentación y comodidad, la economía doméstica constituía un valioso factor para el nivel de vida de los pobladores, pues sus ingresos se han reducido debido a que antes elaboraban muchos productos en casa y ahora son adquiridos a altos precios en el mercado.

Es conveniente comparar que antes los alimentos eran frescos y naturales, mientras que en la actualidad en su mayoría son dañinos para la salud por el uso de preservantes, la práctica de procesos químicos que transforman las materias y el escaso o nulo valor nutritivo.

Me referiré sólo a algunos de esos productos:

  1. Jarabe de limón.

     Durante la abundante cosecha del “limón indio” era preparado un concentrado del jugo de este cítrico, que era embotellado para usarlo en el resto del año. Una o dos cucharadas disueltas en agua, según el gusto, adquieren el sabor de una fresca limonada, siempre con la riqueza de la vitamina C.

    Este proceso es similar al que era utilizado en Estados Unidos antes de que la Coca-Cola fuera embotellada. El jarabe de este producto se disolvía en los puestos de venta y allí mismo era consumido por la clientela.

  2. La tradicional horchata.

     En las fiestas populares, durante la feria y al final de los actos cívicos del 15 de Septiembre nada era mejor que consumir un vaso de horchata, elaborada de arroz; le añadían pedacitos de cáscara de limón para darle mejor sabor; y en verdad es exquisita, saludable y alimenticia.

    El jarabe de limón, al igual que la horchata, eran muy populares; el primero fue olvidado y la segunda dejó de usarse casi totalmente cuando apareció en el mercado local el refresco de botella; penetró tanto este producto en los años 1950 que muchísimas personas, especialmente de escasos recursos económicos, se vanagloriaban cuando la consumían, a pico de botella, ese tipo de bebida.

  3. Vino de uva.

     Del producto de los gigantescos árboles de uva, que se extinguieron de los solares de las casas a mediados del siglo XX, algunas familias elaboraban vinos que añejaban para el consumo hogareño.

  4. Achiote.

     Al igual que una planta de limón, décadas atrás no faltaba en casa un arbusto de achiote; de la semilla preparaban una pasta, que era envuelta en tusa, para condimentar el arroz, la masa de los nacatamales y otros alimentos.

    En aquel tiempo se usaban también los cominos y la pimienta, el chile, tomate, cebolla y ajo para condimentar las comidad, que adquirían un sabor natural; no había pastas de tomate, cubitos, sopas en bolsa ni paquetitos de achiote.

  5. Esencia de Chile.

     En casa cocinaban el chile picante, pequeño, que era diluido y envasado duraba todo el año; también se usaba en forma directa, al igual que el chilpete, de pequeño tamaño. Nadie compraba el producto industrializado.

  6. Café tostado.

     Nada más estimulante que una taza de café de palo, esto es el fruto del arbusto tostado en casa, al que añadían pequeñas cantidades de dulce en rapadura. Sólo este tipo de café se consumía en Catacamas, hasta que a partir de los años 1960 la ciudad fue invadida por los productos de bolsa.

  7. Chocolate.

     Era muy apetecida la bebida de este producto elaborado del fruto del cacao, muy abundante antes en los solares de las casas y cultivado en pequeña escala en la montaña

  8. Tallarines.

     Los preparaban en casa, de masa de harina extendida sobre la artesa con el braso de una piedra de moler; los condimentaban con tomate y los servían revueltos en mantequilla ácida.

  9. Desde siglos, hasta que los comerciantes introdujeron las mantecas vegetales, los catacamenses consumieron exclusivamente la manteca de cerdo para freir frijoles, huevos carnes y chorizos, y cocinar arroz y otros alimentos; ahora casi sólo se usa para darle mejor sabor a la masa de los nacatamales.
  10. No existían los churros; en su lugar se elaboraban continuamente en casa o se compraba chicharrón con yuca, pasteles fritos, hechos de masa de maíz con carne, papas y arroz en su interior y enchiladas de tortilla frita con carne, ensalada y recubiertas con queso y una rebanada de huevo cocido.
  11. En casa se elaboraban tortillas de maíz y de harina; las mujeres solían ir cada tarde al río a lavar el nixtamal, el maíz cocido con lejía de ceniza. El grano era molido en piedra, posteriormente en molinos de mano, hasta que en los años 1960 se instalaron en la ciudad los primeros molinos artesanales.
  12. Pan blanco.

     Era elaborado en muchos hogares, antes de la industrialización de este producto.

  13. Mascaduras, pan dulce y galletas caseras;

     eran horneados en todos los hogares, aunque las mascaduras de Santa María de El Real siempre han sido las más apetecidas.

  14. Alfeñiques, colmenas, pirulines y huevos de mico.

     En casi todas las casas había un grueso clavo en una pared para batir, una y otra vez, la masa elástica de dulce de rapadura, disuelta en agua hirviente, que endurecía progresivamente hasta convertirse en el famoso y popular alfeñique; por los años 1950 solo valían un centavo y antes de que llegaran los confites eran los preferidos de los niños, lo mismo que los pirulines, las colmenas y los huevos de mico, que son esféricos y confeccionados de dulce.

    También se consumían en abundancia coyoles y mangos en miel, tableta de la cáscara y de la tripa de la naranja agria, pan de rosa, zapotillos y alborotos o sopapos, elaborados de maicillo con dulce.

  15. Jaleas de mango, piña, guayaba y de tomate;

      fueron reemplazados por productos envasados, de diferentes sabores.

  16. Dulce en rapadura.

     En los alrededores de Catacamas abundaban las moliendas, para procesar la caña, cultivada con profusión. Los frescos, jaleas y frutos en miel, lo mismo que el café, eran endulzados con dulce en rapadura. El azúcar, alimento preparado después de carbonizar la miel de caña, era desconocida en Catacamas a mediados del siglo XX.

  17. Chicha y cususa.

     Los catacamenses no pagaban impuestos por consumo de bebidas alcohólicas; bebían chicha elaborada generalmente de maíz nacido y cususa, aguardiente no refinado procesado en alambiques y conocido con el sugestivo nombre de “Gato de Monte”, porque se le esconde para que no sea descubierto por las autoridades. A mediados del siglo XX la policía capturó a las “chicheras” -elaboradoras y vendedoras de chicha- y las obligó a desfilar sosteniendo en sus cabezas las tinajas de la famosa bebida; les quebraron los recipientes, les impusieron fuertes multas y las amenazaron con detenerlas nuevamente si continuaban esa práctica.

  18. El mezcal.

     Esta planta abundaba en Catacamas y se le utilizaba para elaborar cabulla, lazos, sacos, alforjas, matates y hamacas.

  19. Candelas de cebo.

     Antes de ser introducidas las candelas de espelma, ya en moda a mediados de los años 1959, los catacamenses se iluminaban con candelas elaboradas con el cebo de las vacas; la grasa se hervía y con ella se “bañaban”, una y otra vez, un cáñamo (la mecha) que se iba engrosando a medida que se enfriaba el cebo; en algunas pulperías continuaban vendiéndolas hasta los años 1970.

  20. Jabón de tripa.

     Elaborados con los intestinos del cerdo; se usaba para el aseo corporal -jamás permitía la caspa- y para lavar la ropa.

  21. Monturas, jáquimas y fajas.

     Eran fabricadas en los pocos talleres de talabartería existentes en Catacamas

  22. Calzado.

     Zapatos y caites de puro cuerpo eran elaborados en los talleres de la ciudad; después de años de decadencia esta actividad ha florecido y existen varias fábricas de calzado en Catacamas.

Tomado del libro “Catacamas – del ayer al año 2000”, de Winston Irías Cálix.

Bienes y Raíces Online

Adquiera bienes y raíces en Honduras con la ayuda de las siguientes webs:

Los usos de la Mentolina

La mentolina es un tratamiento seguro contra malestares de la gripe, resfriados, dolores musculares, picaduras de insectos y espinillas… y resfresca durante el acto sexual al aplicarlo en el pene, sirve para retrasar la descarga para los que padecen de eyaculación precoz…

Fórmula: Mentol, alcanfor, eucalipto, esencia de trementina, salicilato de metilo, excipientes.

Producto hondureño de Infarma.

Dunkin Donuts

Soy un cliente regular de Dunkin Donuts y usuario de la tarjeta Food Card.

Me gusta ir a Dunkin Donuts del centro para relajarme tomando capuccino y saboreando alguna dona. Me gusta comer donas de diferentes tipos. Me encantan las doñas. Me gusta saborearlas lentamente.

Me gusta el ambiente limpio y ordenado, y tener un sanitario disponible por si me dan ganas de orinar. Algunos negocios no tienen (¡Qué contrariedad, mire usted!).

Pero trato de no abusar con las donas. Por lo general no pido relámpagos (o claires), por que tienen muchas calorías. Si tomar café es pecado, como dicen los mormones, me declaro pecador.

Prefiero el azúcar natural. El azúcar de dieta me parece sospechoso. Creo que mucha gente se auto-engaña creyendo que está a dieta por tomar azúcar de dieta; pero bien que se hartan la dona. No hay que caer por ingenuo. He oído por ahí que el azúcar artificial tiene un elemento que produce cancer (aspartame).

Además, tambien aprovecho de vez en cuando para platicar con las doñas que visitan el negocio.

Esta tienda tiene la ventaja de que está en el mismo local que Burger King, de manera que si uno entra y mira una persona no muy grata se puede disimular y hacer como que se va a Burger King. Tambien esto implica que hay variedad de comida para hartarse, y que se puede cambiar de ambiente rápidamente. Y además, al usar la tarjeta de Food Card se obtiene un 20% de descuento en todas las franquicias del grupo Intur.

Lo que me contraría a veces son los méndigos y resistoleros que molestan afuera, pidiendo y tocando el vidrio (Me alegra que haya vigilancia privada). Esto me hace recordar el injusto sistema socio-económico en el que vivimos, de manera que las visitas a Dunkin Donuts del centro hasta fortalecen mi conciencia social.

Dunkin Donuts vs. Espresso Americano

La ventaja de Espreso Americano es que atienden más rápido, ya que tienen más empleados y estos se dividen el trabajo. Un cajero atiende, otro empleado busca el producto, y otro sirve. Es más funcional. No hay que hacer tanta fila.

Tambien está el azúcar, que lo dan en bolsitas para que uno se sirva al gusto. En Dunkin Donuts pierden mucho tiempo mezclando el azúcar.

La desventaja es que en Espresso Americano generalmente no hay lugar para sentarse, o es un tanto incómodo. Esta es una desventaja significativa, y por eso prefiero Dunkin Donuts. (Además en Espresso llega más chusma, por que es más barato).

No confundir con DK’D

Hay gente que confunde Dunkin Donuts con DK’D.

Por eso dice el anuncio “Aquí no te abreviamos el sabor”. Las tiendas de DK’D no son tan presentables. Las donas son de inferior calidad, menos ornamentadas, aunque más grandes.

Si lo que quiere el cliente es hartarse, pues que vaya a DK’D. Yo prefiero donas más pequeñas, pero de calidad. No me gusta atiborrarme de calorías.

Además en DK’D no tienen “baño” (¡uff!) y solo una empleada o dos hacen todo, desde cobrar hasta barrer la tienda.

Premio a la responsabilidad social

Dunkin Donuts es parte de Intur, un grupo de franquicias que ha recibido reconocimientos por su responsabilidad social.

Oligopolio cementero en Honduras

A continuación presento un extracto del libro Poderes Fácticos y Sistema Político, escrito por Victor Meza et al.*

En cualquier caso, es la cercanía o lejanía respecto al Estado y sus resortes de poder lo que determina, en última instancia, la suerte de las inversiones. El Estado no arbitra, sino que toma partido, dependiendo de los intereses y protagonistas en pugna.

Un ejemplo: el mercado nacional cementero lo monopolizan Cementos del Norte, S.A. (cuyos principales socios son las familias Rosenthal, Goldstein e inversionistas de Guatemala y Suiza) y la Industria Cementera Hondureña, S.A. -Incehsa- (cuyo mayor accionista es la transnacional francesa Lafarge).

La historia de ambas empresas está ligada al usufructo del Estado. Cementos de Honduras fue adquirida por Rosenthal y Goldstein durante el proceso de privatización impulsado al inicio de los años 90, mientras que Incehsa fue propiedad del Instituto de Previsión Militar (en la época de la cual las Fuerzas Armadas eran uno de los principales consorcios empresariales del país) antes de ser adquirida por capital francés.

Las dos compañías cementeras se reparten el mercado, trazando una línea horizontal que corta en dos al país a partir del central departamento de Comayagua. Cada uno en su zona impone sus condiciones a los consumidores. Ese es un acuerdo tácito entre los productores de cemento y el Ministerio de Economía. El Estado no existe como regulador, ni siquiera como mediador. El papel que le han asignado al Estado quienes ya lo dominan se puso a prueba a partir de octubre de 2003 cuando la empresa Cemento América -Cemar- inició la producción de su planta procesadora de clinker en la zona sur de Honduras (San Lorenzo, Valle) orientada al abastecimiento de la demanda centro-sur.

Un año después, a fines de 2004, la empresa, de capital japonés (Taiheiyo Cement), de EEUU (Cerna) y nicaragüense, cerró operaciones. ¿Qué ocurrió en apenas once meses que abortó una inversión superior a los 30 millones de dólares? Cuando inició la producción, Cemar introdujo al mercado su marca “Cemento Uno“, a un costo de tres lempiras menor que la competencia, favoreciendo a los consumidores. Ello generó la réplica inmediata de Incehsa, que respondió con una guerra de precios respaldada por Cementos del Norte. Era claro que las dos empresas posicionadas del mercado se pusieron de acuerdo para sacar a la advenediza, la tercera en discordia.

De manera acelerada, el costo al consumidor de la bolsa de cemento gris de 42.5 kilogramos bajó de 80 a 45 lempiras en los departamentos de Choluteca, Valle y Francisco Morazán. En poco tiempo, el precio por bolsa era 25 lempiras menor que el costo de producción de Cemar. Ninguno de los llamamientos al Ministerio de Economía para que interviniera y pusiera orden en la “guerra comercial” fue atendido. El reclamo de Cemar contra la competencia desleal llegó hasta el propio presidente Ricardo Maduro (2002-2006), sin tener respuesta afirmativa. Ni siquiera las presiones diplomáticas internacionales cambiaron el equilibrio interno de fuerzas.

En agosto de 2004 la operación asfixia tuvo éxito y Cemar anunció cierre de operaciones. De manera inmediata, el precio de la bolsa de cemento gris revirtió la tendencia anterior y comenzó una escalada que compensó a sus productores la “pérdida” que habían tenido que soportar mientras duró el conflicto comercial. De nuevo, el Ministerio de Economía guardó silencio pese a que la Constitución de la República le ordena defender a los intereses de los consumidores. Pero el asunto no terminó ahí. Luego de que la revancha incluyó la compra de acciones de Cemar por Incehsa, el siguiente paso fue castigar a todos los vendedores al detalle -ferreterías- que habían comercializado Cemento Uno.

De manera arbitraria se elaboró una lista negra consignando los nombres de quienes no serían abastecidos con cemento “Piedra Azul” (Incehsa), pese a que vender cemento al detalle es más un servicio que un negocio puesto que la ganancia promedio apenas ronda los dos lempiras por bolsa. Ante esa violación a cualquier código de comercio tampoco actuó el gobierno. ¿Era un asunto de interés privado o de interés público?

Dos años después, ante nuevos aumentos en el precio del cemento, sin consulta o concertación previa con las autoridades gubernamentales, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos7 se refirió al tema advirtiendo que el control monopólico del precio del cemento alejaba las posibilidades para que la gente de escasos recursos tenga acceso a una vivienda digna. La crítica señala que aumentar los privilegios de un sector empresarial termina afectando los derechos básicos de un sector social mayoritario. El Comisionado tampoco obtuvo respuesta oficial a su planteamiento. En definitiva: ¿Cuál libre mercado y cuál sana competencia?

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* Páginas 223-225. El autor del artículo de donde fue extraído este texto es Manuel Torres Calderón. La editorial de este libro es el Centro de Documentación de Honduras (CEDOH)

7 Ramón Custodio, CONADEH, 13 Noviembre 2006