Archivo por meses: noviembre 2010

Los Tawahkas

Los Tawahkas o Sumos, antiguamente estaban formados por diez subtribus: Tawahka, Panamaka, Ulwa, Bawinka, Kukra, Yusku, Boah, Silam y Kí. La región geográfica que ocupan es desde el río Patuca hasta el río Punta Gorda, en Nicaragua. La lengua materna es el tawahka, también hablan miskito y español.

En la actualidad, están distribuidos en las comunidades de Krautara y Krausirpe en el municipio de Brus Laguna, Gracias a Dios; Yupawas, Kamakasna y Parawas en el municipio de Culmí en Olancho. En estas comunidades, según la Federación Indígena Tawahka, habitan unos 975 indígenas. También se encuentran Tawahkas, Panamakas y Ulwas en Nicaragua, alcanzando un total de unos 9 mil indígenas.

Las comunidades Tawahkas se encuentran en las márgenes del río Patuca, su única vía de comunicación, y cuyas aguas además las usan para actividades domésticas, riego, pesca y navegación.

Mantienen su identidad cultural a través de varias manifestaciones religiosas, artísticas, alimenticias y de organización social. Profesan la religión católica, con alto grado de sincretismo con su religión nativa. Su mística está representada por algunos instrumentos musicales como: Barah Flauta, Sibayan maraca, Durum Tambor, el Kuáh untak cascarón de tortuga, Lunki Arco, etc.

En el aspecto alimenticio, elaboran bebidas y comidas propias de la zona, entre ellas la chicha de maíz, de arroz, wasplu, warapo de supa, el wabul (bebida preparada a base de guineos verdes y agua).

La organización político-organizativa Tawahka se conoce como la Federación Indígena Tawahka de Honduras (FITH), constituida legalmente en septiembre de 1987.

Luchan por la defensa de sus recursos naturales contra los ganaderos que han ocupado la mayor parte de sus tierras de vocación agrícola, siendo estas parte de la «reserva indígena Tawahka», cuyo instrumento legal se encuentra en poder del Congreso Nacional para su reconocimiento.

Explotan un área de unas 77 mil hectáreas, ubicada entre Gracias a Dios, Olancho y Colón. El sistema de producción se basa en la caza, pesca y extracción de madera, un cinco por ciento de la superficie se destina a uso agrícola, incluyendo granos básicos, tubérculos, frutales y tierra en descanso (guamil).

El territorio Tawahka se encuentra fuera del área protegida de la Biósfera del Río Plátano y carece de respaldo legal. En 1990 se realizaron estudios de campo que proponen la creación de una reserva forestal de 333 mil hectáreas cuya delimitación abarcaría las tierras Tawahkas, diversas áreas silvestres contiguas y una zona de amortiguamiento.

De las actividades de remuneración económica está la antigua práctica del lavado de oro sobre las vetas acuíferas del río Patuca. Recién se ha incrementado la migración a la zona por ladinos y miskitos y su pequeña industria de fabricación de pipantes se ha aumentado.

Ente el potencial de desarrollo que se vislumbra está el manejo del ecoturismo, el aprovechamiento y cultivo de subproductos del bosque y el uso sostenible de los recursos naturales.

Fuente: Diario La Prensa, del 28 de enero de 1996. Citado en el libro Historia de Honduras, de Miguel J. Suazo Padilla.

Visitación Padilla (poema)

Visitación Padilla

Por: Carlos Manuel Arita

Era ella una mujer extraordinaria,
tenía el fuego vivo en la mirada,
su alma era como una barricada
y su númen llameante luminaria.

Fue nuestra abanderada legendaria
siempre que hubo una cívica jornada
y su verbo fulgente era una espada
y su prosa gallarda y visionaria.

Su vida fue como una hermosa ofrenda
con mucho de ilusión y de leyenda
y de ensueños, de glorias y de ideales;

y al conquistar los reinos de lo arcano
llevaba floreciendole en la mano
un manojo de rosas inmortales.

Tomado del libro Laureles Patrios, de Carlos Manuel Arita.

Héroes indígenas de Honduras

Benito.

Señor de Silca, en el departamento de Olancho. Destruyó la ciudad de Villa Hermosa, fundada por los españoles a comienzos de la conquista en el Valle de Olancho. En la rebelión encabezada por Benito participaron aproximadamente 300 caciques. En la acción perecieron 33 castellanos y 12 resultaron heridos. Entre los muertos figura el famoso descubridor y navegante español, Juan de Grijalba, que exploró Yucatán y México. Capturado por Diego López de Salcedo, Benito fue llevado a Nicaragua donde murió “aperreado” (despedazado por los perros).

Cicumba.

Este cacique del Valle de Sula, llamado también Socremba, ofreció pertinaz resistencia a las tropas conquistadoras de Pedro de Alvarado, quien según algunos se habría expresado en términos elogiosos del valiente guerrero nativo. Este murió en combate con las márgenes del caudaloso río Ulúa, al cabo de esforzada y desigual pelea en defensa de su tierra y de su pueblo. La escasa información acerca de sus hechos en las páginas de nuestra historia resulta inexplicable.

Copán Galel.

En 1530 los indígenas chortís se enfrentaron, bajo sus órdenes a las tropas de Hernando de Chávez en la región de Chiquimula de la Sierra, próxima a Esquipulas. Nuestro héroe se atrincheró con sus huestes en Citalá, donde los ataques hispánicos resultaron infructuosos. Desafortunadamente, un nativo que sentía enemistad por el cacique mostró a Chávez el punto débil de su defensa. De este modo pudo ser vencida su resistencia chortí. Según algunos historiadores y arqueologos; como el francés Girard, el lugar donde ocurrió la acción se encuentra en Ocotepeque, cerca de la frontera con Guatemala.

Entepica.

El historiador Herrera se refiere varias veces a Entepica o Tapica, señor principal y cacique de la provincia de Cerquín y del pueblo de Piraera. Entepica encargó a Lempira —jefe guerrero lenca de la localidad de Cerquín— organizar la resistencia a la invasión española por la gran fama que tenía de invencible; se hablaba de que él solo había matado a 120 hombres sin recibir una herida.

Lempira.

Su nombre, de origen lenca, significa “Señor de la Sierra”. Entre 1537 y 1538 opuso tenaz resistencia a los conquistadores españoles. La lucha se prolongó por más de seis meses, hasta que el capitán Alonso de Cáceres, según la versión más conocida, lo venció mediante la traición en la comarca de Cerquín, localizada en el departamento que en la actualidad lleva su nombre. Una segunda versión refiere que el héroe indígena murió luchando cuerpo a cuerpo con el soldado español Rodrigo Ruiz. En su homenaja la moneda hondureña es el Lempira.

Toreba.

El cronista Bernal Díaz del Castillo señala a este guerrero como el principal caudillo de una importante zona del litoral norte que lleva también su nombre. Ha sido históricamente aceptado que este bravo aborigen hondureño fue el primero en ofrecer resistencia organizada a los conquistadores que llegaron desde la otra orilla del océano. Si bien a la postre Toreba terminó entregándose a Hernán Cortés, su lucha heroica marca un hito en el capítulo de la sublevación indígena contra la dominación española.

Tomado del Diccionario Enciclopédico Escolar Ilustrado de la Lengua Española y de Hondureñismos editado y dirigido por el: Dr. Ramiro Colindres Ortega. Grupo Editorial Graficentro Editores.

Las Pastorelas del Padre José Trinidad Reyes

Por: Rómulo E. Durón

Nueve Pastorelas escribió el Padre Reyes:

Noemí; que todas las personas de su tiempo, que le sobreviven, reconocen por la más antigua.

Micol; que según la copia de fecha más remota, que obra en mi poder, fue escrita el 15 de diciembre de 1838. Esta fue dedicada a las señoritas Rafaela y Juana Rovelo, y se estrenó, a lo que recuerdan algunas personas, en 1841, aunque es de presumir que se haya estrenado antes, dada la fecha de su composición.

Neftalia, la que compuso para las señoritas María Antonia e Isidora Reyes, la segunda de las cuales fue escogida para el papel de Séfora.

Zelfa, dedicada a las señoritas Manuela Vega (después de Ugarte); Juana Vásquez (después, de Bonilla); y Maclovia Bonilla (después de Dávila).

Rubenia, dedicada a las mismas personas a quien dedicó Zelfa. En varias representaciones se ha suprimido el acto primero, o sea, las Posadas de José y María, que han creído algunos obra independiente; pero la intervención de estos personajes en el último acto, que también han acostumbrado suprimir, quita toda duda de que las Posadas forman parte de Rubenia. Por lo demás así consta en el manuscrito más antiguo que poseo.

Elisa, que compuso para las señoritas Juana y Jerónima Godoy, se estrenó el 2 de febrero de 1851, día de Candelaria. La señorita Teodora González (despues, de Vigil) y don Juan Ramón Jereda, primeros que la estrenaron, sacaron copia de ella por saberla de memoria: el original quedó en poder de la familia Godoy, y se perdió.

Albano, que dedicó a la señorita Raimunda Milla (después, de Moncada). Refiérese que se iba a estrenar en 1851, pero que se quedó ensayada y no se representó por haberse anunciado que apedrearían a los pastores por las alusiones a ciertos personajes políticos. Otros afirman que, no obstante la amenaza, se dio la representación.

Olimpia, la cual dedicó a la señorita Trinidad Borjas, y se estrenó en 1855. Al representarse por segunda vez, se perdió el original.

Y finalmente Floro, o sea la Pastorela del Diablo, la cual casi no parece del Padre Reyes, tan defectuosa es la copia que de ella se conserva. De ésta, don Miguel R. Ugarte me ha informado que se imprimió en vida del Padre Reyes: ¿se habrá salvado algún ejemplar impreso? ¡Dios lo quiera!

Tomado del libro José Trinidad Reyes: Rubenia, Olimpia. Biblioteca Básica de Cultura Hondureña.